El deseo, las normas culinarias y el poder.

Lunes, Mayo 3, 2010
Por Juan Pablo Cantini

En  su primer largometraje de ficción “Estómago “, el director brasileño Marcos Jorge elabora un interesante  plato agridulce que combina las relaciones de poder, sexo y gastronomía salpimentando la historia con la dosis justa de humor negro.[1]

“Estomago” nos cuenta  la historia  de Raimundo Nonato (Joao Miguel)    en dos tiempos y escenarios distintos. Por un lado, vemos llegar a este campesino  hambriento  a la ciudad en  busca de un empleo que le permita mejorar su calidad de vida e instalarse en la gran ciudad. En este proceso descubre sus habilidades para la cocina y de la mano de su maestro Giovanni (Carlo Briani) – dueño de un restaurante italiano- logra el  tan mentado ascenso social. En paralelo, el film nos muestra un tiempo después a Raimundo ascendiendo en la escala de poder carcelaria gracias a su talento gastronómico. En un mundo hastiado y desabrido en el que los sujetos se encuentran ávidos de experiencias conmovedoras, el “saber hacer” de Nonato adquiere un valor  inconmensurable. Más allá de las circunstancias que conducen a este personaje a la cárcel, que serán reveladas para el espectador al final del film, estos universos, en principio,  tan ajenos y disímiles se unen y se cruzan en la cocina de un hombre que seduce, domina y conquista a partir de los aromas y sabores que ofrece a sus comensales.

En la media en que el ingenuo pero decidido Nonato, incorpora al pie de la letra las leyes de la cocina italiana gourmet que predica su mentor, alcanza paso a paso cada uno de los objetivos que se propone: una vivienda, respeto, nuevos amigos, y el amor de una golosa prostituta Iria (Fabiola Nascimento) a  la que conquista con sus habilidades culinarias.

Al mismo tiempo que descubre los secretos del mundo culinario, Raimundo comprende el funcionamiento de las relaciones sociales y adquiere las herramientas necesarias para poder sobrevivir en un mundo hostil. En este punto las recetas funcionan como un manual de vida que marca un camino de progreso y crecimiento. Así, simultáneamente se puede ver como el protagonista se afianza en una ciudad ajena a partir del uso estricto de las enseñanzas de su maestro  y las complicaciones que encuentra en  sus intentos por trasladar estas normas a la cárcel.

Entre estos cómicos contratiempos del aprendiz de gourmet, se destacan las dificultades que encuentra para defender las virtudes del gorgonzola frente al  jefe de su celda o la memorable la escena que ubica al personaje utilizando los descriptores característicos del sommelier para presentar un vino en un banquete carcelario. El absurdo en el que se ve envuelto Nonato a partir de su larga explicación y el enojo de sus convictos comensales al escuchar que el vino ofrecido  puede  oler a “ perro mojado” no tiene desperdicio e invita a pensar los excesos en los que, en ocasiones, cae el discurso gourmet.

Esta deliciosa sátira permite reflexionar, analizar y por momentos cuestionar las normas explicitas e implícitas del mundo gastronómico actual.

DATA :

Título original: Estômago.

Director: Marcos Jorge

Nacionalidad: Brasil, Italia

Año: 2007

Guión: Fabrizio Donvito

Producción: Marco Cohen, Cláudia de Natividade y Fabrizio Donvito

Intérpretes::Joâo Miguel, Fabiula Nascimento, Babu Santana, Carlo Briani, Zeca Cenovicz, Paulo Miklos, Jean Pierre Noher y Andrea Fumagalli


[1] Artículo publicado en Gastronómica de México (No.28)

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