La cocina de la madre.
En esta ocasión, Banquete Discursivo dialogó con el artista plástico Horacio Bustos sobre la cocina casera y el fenómeno gourmet en la Argentina.
Banquete Discursivo: Se suele decir, que hay aromas y sabores que quedan impresos en nuestra memoria emotiva, y que cada vez que los sentimos nos transportan a algún momento especial de nuestras vidas. ¿Hay algún plato de su infancia que le produzca estas sensaciones? ¿Quién se lo preparaba?
Horacio Bustos: Creo que poseemos una memoria sensorial muy desarrollada. Yo, tengo prensente olores de mi màs tierna infancia. Mi madre era una excelente cocinera, y si bien no era sofisticada en sus elaboraciones, jamás volví a deleitarme como con sus carbonadas, su pastel de papa, sus zapallitos rellenos o simplemente con sus milanesas. En casa éramos cinco hombres hambrientos que devorábamos sus platos hasta las migajas.
BD: ¿Recuerda en que contexto los comía? ¿Había posiciones fijas en la mesa para cada uno de los integrantes? ¿Cómo eran?
HB: Lo recuerdo como si anoche hubiera sido una de nuestras últimas cenas. Comíamos siempre juntos y los lugares determinados desde muy chicos. Mi madre en una cabecera, mi padre en la otra y los cuatro hermanos distribuidos por pares frente a frente.
BD: ¿Ha vuelto a comer esos platos? ¿Qué sensaciones le producen?
HB:He vuelto a comerlos preparados por otros y por mí ya que una de mis debilidades es la buena gastronomía. Sin embargo apenas me puedo acercar a la magia que tenía mi madre con los condimentos. No quiero opinar de los que he probado en otros sitios.
BD: La cocina, ¿Es un arte? ¿Por qué ?
HB:Considero que cierto tipo de comida es un arte. He viajado y he tenido la oportunidad de saborear cosas increíbles. Para quien guste de la cocina europea tengo una receta propia para preparar nutria. Lleva tres días de elaboración pero es exquisita. Volviendo a su pregunta, opino que en algunos casos hay elaboraciones y presentaciones que son dignas de un maestro. Pero no nos dejemos engañar, hay mucho snobismo detrás de todo esto, tanto en los chefs como en los clientes que son cómplices. Suponen, o quieren hacer suponer, que cuatro ostras colocadas hábilmente sobre unas crujientes endivias y unas cuantas chorreaduras de vinagreta cuestan $ 50 . Esto es esnobismo, la buena comida debe ser abundante. Breugueliana.
BD: ¿Qué opina del fenómeno Gourmet, y la idea de la evolución del paladar, en un país como la Argentina?
HB:La Argentina no es una excepción en este fenómeno.Además los argentinos se caracterizan por copiar lo que hacen otros. Si se hubiera puesto de moda comer queso, estaría lleno de queserías
BD: Finalmente, si tuviese que nombrarme un plato típico y emblemático de la cocina. argentina ¿Cuál elegiría?
HB:Un buen asado.



Es interesante,enterarse de las costumbres familiares,de los ritos y cierta sensación de encontrar tesoros, secretos que de otra manera quedarían silenciados en el recuerdo de quien cuenta.
Esa manera que se imprime en el recuerdo de cada uno con respecto a los sabores y los afectos,está muy presente en esos platos infantiles, que marcarán una tendencia personal en nuestro gusto.
tras leer la entrevista me biene el recuerdo de los arroces melosos de mi casa y de mi gran familia comiendo al rededor de la mesa . En Valencia . estan de moda estos arroces que antaño comiamos los hijos de los labradores de la huerta valenciana.Tambien recuerdo el asado Argentino que me enseño ha hacer una emigrante Española que vivio muchos años en ARGENTINA ,nunca logre hacerlo igual aun que sigo intentandol
Lukius y Anabel
Muchas gracias por sus comentarios. Ambos contribuyen a la idea de esta sección. Que tal como menciona Lukius se trata de compartir, registrar y difundir valiosos tesoros gastronómicos.
Anabel, que bueno lo que cuentas sobre arroces, asados y recuerdos. De evocarlos se trata: “memorables”.